Claves para conseguir tus objetivos

por | Jun 15, 2020 | Artículo

Hay una serie de aspectos que es muy recomendable que tengas en cuenta, a la hora de ponerte a trabajar para conseguir una meta o un objetivo, esas son, precisamente, las «claves» de las que te voy a hablar en este artículo, y que espero te sean de utilidad.

En el día a día, me doy cuenta, de que, a menudo, mis clientes acuden perdidos, se quejan de que hay cosas en su vida que les provocan malestar, y que, por lo tanto, quieren cambiar, pero no tienen planteada una hoja de ruta con los pasos que deben de dar, en qué orden deben darse, y eso hace que se difuminen en el tiempo, se pierdan, o se alarguen indefinidamente…

Este es prácticamente el primer aspecto que abordo con cada cliente en mis sesiones, ¿qué te gustaría conseguir?, ¿por qué estás aquí?, ¿qué te gustaría cambiar de tu vida?, ¿cómo te puedo ayudar? Y a partir de su respuesta defino el objetivo u objetivos aplicando la técnica SMART.

Es una técnica que viene del mundo del marketing, pero que yo utilizo en el campo de la Psicología y del Coaching para enfocar objetivos de manera realista, y alcanzable.

Las siglas SMART, hacen referencia a:

S
Specific = Específico
M
Measurable = Medible
A
Achievable = Alcanzable
R
Realistic = Realista
T
Time = Tiempo

Todo objetivo, personal, profesional, académico que te propongas, debe estar definido, teniendo en cuenta estos 5 aspectos, y esta es una de las tareas más complicadas de llevar a cabo, y a la vez, quizás, la más importante.

Tanto mi cliente, como yo, necesitamos hablar el mismo idioma, definir exactamente el objetivo/s que desea alcanzar, haciéndolo específico, medible, realista, alcanzable y, sobretodo, acotado en el tiempo.

Te pongo un ejemplo para que se vea más claro: una persona llega a consulta y al preguntarle «qué le gustaría conseguir», me responde, «ser feliz». Pues bien, a priori, este es un objetivo no válido, por ello, para poder trabajar con él nos ponemos manos a la obra para que cumpla con nuestra regla SMART:

  • S (Especifico): ¿Qué será diferente en tú vida cuándo consigas ‘ser feliz’?, ¿qué significa para ti ‘ser feliz’?, ¿cómo lo vas a conseguir?, ¿para qué quieres lograr ese objetivo?
  • M (Medible): ¿Cómo sabrás que has conseguido ‘ser feliz’?, ¿qué verás?, ¿qué sentirás?, aparte de ti, ¿alguien más se dará cuenta?, ¿en qué lo notará?
  • A (Alcanzable): ¿Consideras que está en tu mano conseguir este objetivo?, ¿de quién depende conseguir este objetivo?, ¿necesitas la ayuda de alguien?, ¿existen obstáculos que te pueden impedir la consecución de dicho objetivo?
  • R (Realista): Está muy relacionado con el punto anterior, se trata de que los objetivos que definas sean ambiciosos, pero realistas, midiendo los recursos personales, económicos, sociales que necesitas tener para poder alcanzarlos.
  • T (Acotado en el tiempo): Este aspecto es fundamental, todo objetivo debe estar acotado en el tiempo, una vez definido lo que para esa persona significa ‘ser feliz’, hay que plantear para cuando quiere haber conseguido dicha meta. Esto es importante porque tener una fecha a la vista te dará impulso y cierto grado de presión que te impulsará y te motivará para seguir adelante.

Hay una frase en el cuento de Lewis Carroll, Alicia en el País de las Maravillas, que ilustra perfectamente la importancia de un objetivo bien definido, te dejo con ella y espero que te guste tanto como a mí.

¡Nos vemos en la próxima entrada!

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